Hubo un
tiempo que cuando le preguntabas a
alguien que a dónde iba de vacaciones si
no dabas la vuelta al mundo no era veraneo. La situación ha cambiado, ahora
volvemos al verano tradicional, al verano austero, no por ello menos
gratificante; es suficiente con llevar toalla, bocadillo, nevera, sombrilla,
crema solar, para ir a la piscina, la playa o el río. Cada vez se parece más al
veraneo de los 70 del siglo pasado, el que conocí en mi infancia. Volver al
pueblo a casa de los abuelos, de los tíos y, como apenas hay sitio, compartir
habitación e incluso dormir en el sofá. Ese era el veraneo de antes y al que
ahora volvemos otra vez debido a la crisis y a la falta de solvencia económica.
Y si no tienes pueblo, pues a descubrir rincones de tu ciudad que, con las
prisas, los horarios…, no tienes tiempo de conocer.
Lo importante
del verano es descansar en cuerpo y mente, cambiar de rutina, hacer cosas
diferentes, tener horas de silencio, desayunos largos que a mí personalmente me
encantan, siestas, muchos baños, leer y, cómo no, hacer una tarta y compartirla
acompañada de limonada casera. Y que no nos falte sangría en la nevera, la que
hacían mi madre y mi tía Asunción –Sunsioneta- era buenísima, sobre todo la que
preparaba el día de su santo en la Virgen de Agosto que era especial pues
estaba repleta de frutas. Lo escribo y siento su sabor, el perfume del jazmín
en pleno apogeo, la mesa repleta de empanadilla hecha por mi madre, rebosantes
copas de cristal, botellas de cristal labrado que contenían misteriosos
líquidos de color rosado… Lo siento, adoro ese día y me he dejado llevar por el
recuerdo.
Volvamos al
verano de ahora. Pues bien he elaborado para mí algunas pautas a seguir y
espero que os sirvan:
1. Levantarse
cada mañana con el firme propósito de no ver programas histéricos. Suben la
presión arterial y dañan el cerebro.
2. No
leer el periódico a la hora del desayuno. Seguro que nos corta la digestión y
nos pone de mal humor.
3. Estar
informados de lo que ocurre en el mundo pero con moderación. La política de
este país nuestro resulta muy cutre y casposa.
Así pues,
empaticemos con las cosas buenas y cotidianas que nos suceden….
La
trastienda: CERRADO POR VACACIONES

Para los niños y mayores, volver a casa de los abuelos, creo quie es una de las cosas más bonitas qeu uno puede tener..y para los recuerdos...El verano..jolines con mis veranos de no parar..esos son lo smíos..pero me encantan...así que éstye por fuerza mayor lo pasaré tranquilito..a pocos metros de tu tarta...limonada..y sangría..pero te propongo un cambio entre casa...yo te paso mi tinto de verano con granizado de limón...y tú me pasas esa sangría..y a ver quién canta mejor...un beso y qeu disfrutes...espero poder probar tu tarta en unos días...ya sabes..voy a ver si me quitan unos gramos qeu me sobran..
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