Vengo de un
viaje del IMSERSO, mi segundo viaje. En este viaje han surgido anécdotas
cabreantes; esperen, les diré que me he divertido y mucho, ya saben seguidores
de la trastienda que mi vida ha pegado un giro de 180 grados, esto me gusta
pero a veces ese personaje que llevo dentro, ya saben, mi Felipe, hace que me
asuste y me entren neuras.
Pero en este
viaje ha habido algo que me inquieta porque sucede en muchas ocasiones, cada vez más. Supongo
que estaría ahí, pero yo no lo percibía, primero porque en mi trabajo estaba
rodeada de gente joven o simplemente porque me veía tal cual, una persona, no
una mujer mayor, y era tratada como tal, no por la edad. O también puede ser
que tenga la suerte de que en mi mundo, la gente que me rodea, trata siempre de
superarse y de sacar la mejor versión de sí misma. He trabajado con gente de
diversidad funcional y mi trato con ellos ha sido de tú a tú, con normalidad,
igual que ellos hacia mí. Veamos, eso es lo normal, no hay ningún mérito en
ello. ¡Cómo los echo de menos!
Les cuento este
detalle porque yo veo personas y no establezco jerarquías. Como les decía, en
este viaje, vaya por delante que ha sido genial, algunas de las azafatas de la
organización del viaje nos hablaban como imbéciles o como minusválidos,
repitiendo mil veces las cosas como si no entendiéramos nada, con unas caras
amargadas y un tono insultante. En mi anterior viaje del IMSERSO esto no
sucedió.
Siempre que
hablo de estos viajes, en alguna gente veo sus caras y a continuación oigo la
frase “está lleno de viejos”, dicha de forma despectiva. Pues bien viejo, mayor,
tercera edad, supongo que hay más palabras que ahora no se me ocurren para
definirnos. Y a mí me parece perfecto llegar a mayor, es el camino de la vida, aunque
a veces dé miedo porque nos quedan menos años de los que hemos vivido.
Por esta razón y
otras más no consiento que me traten, que se nos trate, como imbéciles, tenemos
nuestros achaques como cualquiera o quizás más ¿Y qué? Está claro que la edad
acompaña. En este viaje había una gran diversidad de gentes, algunos incluso
con muletas, que a mí me pareció genial por su gran superación a las
dificultades y su capacidad de disfrutar con sus parejas. Esas personas mayores
que estaban ahí habían tenido una profesión, incluso a lo mejor en sus trabajos
tendrían una actitud colectiva y posiblemente positiva que empujaría a mejorar
sus trabajos y llevarlos alegremente.
Somos personas
mayores, no imbéciles, y aunque así fuera nos merecemos respeto. Comentario de
un camarero a su compañero: “Yo creía que los viejos cenaban un yogurt y luego
se iban a la cama”. Escuché esto y Míster D. vio mi cara y me dijo, “tranquila,
no pasa nada”, aunque le hubiera dicho al camarero: “Bueno, si la oferta de la
cama es buena igual…” ¡Cómo me cabreo y como admiro la tranquilidad de Míster
D.!
Para mí estos
viajes me llevan a situaciones nuevas lo que es un aprendizaje genial en todos
los aspectos, se conocen lugares y gente genial, te obliga a desenvolverte en
espacios diferentes y, por otra parte, en general, la organización siempre funciona.
Está claro que nos enfrentamos a una etapa nueva, cerramos capítulos de nuestra
vida, abrimos otros y como cualquier
persona, en nuestro caso quizá un poco más, está claro que añadimos un desgaste
físico y también intelectual, pero seguimos adelante intentando vivir nuestro
presente, con esas pagas austeras, intentando no desgastarnos con el pasado y
mirando siempre hacia adelante.
Supongo que es
por salud mental y amor a una misma. Sentir que la vida con amor va mejor, amor
a los libros, amor a nuestro entorno, ¡vaya, amor a la vida misma!, alargar las
conversaciones como he dicho, en otras ocasiones, llevar mi perfume y mi
pintalabios siempre en el bolso y que no me falte, pues en la letra pequeña se
llama optimismo, me miro al espejo y claro no soy la misma físicamente pero soy
yo. Bueno últimamente en mí veo a mi madre, me veo como a mis compañeros de
viaje, mayor, y solo pido que se me trate como una persona, que cuando se me
explican las cosas todavía las entiendo. Nos merecemos respeto, oye, y algo de cariño.
Me miro al espejo y siento igual que cuando era joven, la misma ilusión, los
mismos personajes de Mafalda siguen estando conmigo. Aunque ese espejo en que
me miro a veces resulta demasiado revelador y me coloca en una dimensión que no
siempre me gusta. Supongo que a Angelito tampoco.
P.D. Somos personas, igual que esas adolescentes que vuelven a su casa a las tantas, no buscan nada, han salido y quieren volver a su casa intactas, sin cruzarse con ningún impresentable que les perturbe sus vidas.

https://youtu.be/UEHwO_UEp7A
ResponderEliminarMi querida Paca: No sé si he podido trasladar a tu página una canción de Joe Bonamassa y Beth Hart. Es la primera vez que lo hago y tampoco soy un gran entendido en música, pero hace poco un amigo me hablo de ellos y nos gustó mucho a mi mujer y a mi. Pues eso. Que te guste.
ResponderEliminarYo sigo con las frases que voy recogiendo, como si fuera un mendigo o un adicto.
"Amo a la gente por la manera de soportar el sufrimiento"
"Podemos sufrir pero no debemos sucumbir"
"Una quisiera ser un bálsamo derramado sobre tantas heridas"
Del diario de Etti Hillesun, meses antes de morir en un campo de concentración
"Gilabert era un hombre que conocí sus debilidades, pero no la manera de evitar que le dañaran"
José Carlos Llop
"El que adora renuncia aa su individualidad"
Amos Oz
"Ojalá pudiera medirse el dolor humano con números claros y no con palabras inciertas"
Manuel Vilas
https://www.youtube.com/watch?v=FDmfoT9Rrhw
ResponderEliminarQue lío me armo. Quería simplemente enviarte dos canciones como agradecimiento a tus palabras y ya no sé muy bien lo que hago (por culpa de pensar en Angelito seguramente).
ResponderEliminarNo sé quien dijo que estamos en una edad que salimos mejor en las fotografías que en las radiografías.
"Perdemos la memoria de las palabras, pero no la memoria de las emociones"
Amin Maulout
"La escritura como refugio y aceptación de la propia vida, por medio de la distancia que proporciona el escribirla"
José Luís Cancho
"Me gusta la literatura que me trastorna como el vino o la música, que me saca de mí, que me fuerza a leerla en voz alta y a favorecer su contagio, que me explica el mundo y me pone en pie de gurra con el mundo y me refugia de él y me revela con la misma vehemencia todo su horror y toda su belleza"
Antonio Muñoz Molina
"Dentro de mi llevo mis rostros anteriores, como un árbol lleva los anillos de la edad"
Tomas Transtromer
"Cuando estemos muertos no busques nuestra tumba en la tierra, pues has de encontrarla en el corazón de los hombres"
Merla Mevlana
Una vez más: gracias, gracias a ti y a D.
Te dejo que ando un poco retrasado con mis rezos.
Amen
Mi aportación a la trastienda de Paca es una canción de NajwaJean
ResponderEliminarhttps://youtu.be/76sU-I1b_fw
Firmado: Camilo Cienfuegos
Pues yo voy a recordar a dos cantautores
ResponderEliminarhttps://www.youtube.com/watch?v=w67-hlaUSIs
https://www.youtube.com/watch?v=w67-hlaUSIs
Confio que os guste
Firmado: El porvenir es largo
Yo también voy a colaborar en esta entrañable página de Paca con tres canciones, dos de Bob Dylan y otra del Duo Dinámico (prestar atención a la letra)
ResponderEliminarhttps://youtu.be/rnKbImRPhTE?t=121
https://youtu.be/hFxwq33rVAs?t=5
https://youtu.be/qY5J60No7KY?t=17
https://www.youtube.com/watch?v=K1rKj6XMt4Q
Bien. Por Paca, por Domingo, por el fantasma de Angelito y por todos aquellos y aquellas seguidoras de esta trastienda.
Uno de los trompetistas que se fueron con D. Emiliano Zapata.
Se me olvido esta canción de Coque Malla
ResponderEliminarhttps://youtu.be/D_S2cidypm4?t=15
El mismo trompetista