Ninguno, sobre
la marcha. Posiblemente, el de siempre, pequeñas cosas cotidianas que son las
que deseamos.
Protestarle a Míster
D. porque le añade condimentos a la ensalada que no me gustan.
Rutas de senderismo
sin fatigarme.
Quedar con mis
amigos.
Descubrir nuevas
lecturas.
Seguir adelante.
Conversar en calma,
dejar de lado lo tóxico.
Decir no.
Esperar siempre
amor.
Encontrarme
siempre con las voces que quiero.
Que pasen los
años y los cambios que mi vida experimente no sean perjudiciales, y así lo
espero.
Que siempre esté
abierta a un poema nuevo.
He dicho
pequeñas cosas, lo siento, he sido muy vanidosa… o quizás no.
Me he dejado
llevar por el sarpullido navideño.
Mis mejores
deseos para los lectores de la trastienda.
¡¡¡FELIZ AÑO
NUEVO 2018I!!!

No sé donde leí un texto que me gustó (otro sarpullido personal)
ResponderEliminar"¡Cuantos recuerdos antiguos y cuantas simpatías medio olvidadas despierta el tiempo de la Navidad!
Escribimos ahora estas palabras, a muchas millas de distancia del lugar donde, año tras año,nos reuníamos aquel día en circulo alegre y jubiloso. Muchos corazones que entonces palpitaban con tanto animo ahora han dejado de latir, muchos ojos que entonces brillaban tan claros ahora han dejado de refulgir; las manos que estrechábamos se han enfriado; las miradas que buscábamos han ocultado su resplandor en la tumba; y sin embargo, la vieja casa, el cuarto, las voces alegres las caras sonrientes, la broma, la risa, las circunstancias más menudas y triviales en relación con esas felices reuniones, se agolpan en nuestra mente cada vez que vuelve esa época, como si hubiéramos estado juntos ayer mismo. ¡Feliz, feliz Navidad, que puede devolvernos la ilusión de nuestros días infantiles; que puede evocar al anciano los placeres de la juventud; que puede transportar al marino y al viajero a miles de millas, otra vez al hogar junto al fuego!"
Pues eso, Feliz año a todos los lectores de la trastienda de Paca y un amplio y cálido abrazo que os dé cobijo y os proteja del desamor y la tristeza.
Me quedo con la sensación de que todo ha valido la pena.
ResponderEliminarFeliz Año!!Y un fuerte y cálido abrazo.
Comí con Vicente Serrano, Asun, su compañera -qué poco me gusta esta palabra para definir una relación de amor- Alberto, el cura y José Manuel. Hacía tiempo, mucho tiempo, que no nos juntábamos. Estuve bien. A lo largo de la conversación aparecieron muchos rostros y nombre. los vuestros, Toni y Maruja, Paco Vizcarra, Lola, la hermana de Daboise, Eugenia, Elias y Blas -los otros curas- y, cómo no, el inefable Angelito (volví a subir la recompensa para aquel que dé alguna información sobre su paradero)...por falta de tiempo no mencionamos a Clemente, Juanjo. Pues eso, que no necesariamente es peligrosa la nostalgia si el presente sirve para seguir construyendo gratos recuerdo.
ResponderEliminarPues eso, que un brindis por esta trastienda.