martes, 23 de julio de 2013

Verano

Hubo un tiempo que cuando le preguntabas  a alguien que a dónde iba de vacaciones  si no dabas la vuelta al mundo no era veraneo. La situación ha cambiado, ahora volvemos al verano tradicional, al verano austero, no por ello menos gratificante; es suficiente con llevar toalla, bocadillo, nevera, sombrilla, crema solar, para ir a la piscina, la playa o el río. Cada vez se parece más al veraneo de los 70 del siglo pasado, el que conocí en mi infancia. Volver al pueblo a casa de los abuelos, de los tíos y, como apenas hay sitio, compartir habitación e incluso dormir en el sofá. Ese era el veraneo de antes y al que ahora volvemos otra vez debido a la crisis y a la falta de solvencia económica. Y si no tienes pueblo, pues a descubrir rincones de tu ciudad que, con las prisas, los horarios…, no tienes tiempo de conocer.
Lo importante del verano es descansar en cuerpo y mente, cambiar de rutina, hacer cosas diferentes, tener horas de silencio, desayunos largos que a mí personalmente me encantan, siestas, muchos baños, leer y, cómo no, hacer una tarta y compartirla acompañada de limonada casera. Y que no nos falte sangría en la nevera, la que hacían mi madre y mi tía Asunción –Sunsioneta- era buenísima, sobre todo la que preparaba el día de su santo en la Virgen de Agosto que era especial pues estaba repleta de frutas. Lo escribo y siento su sabor, el perfume del jazmín en pleno apogeo, la mesa repleta de empanadilla hecha por mi madre, rebosantes copas de cristal, botellas de cristal labrado que contenían misteriosos líquidos de color rosado… Lo siento, adoro ese día y me he dejado llevar por el recuerdo.
Volvamos al verano de ahora. Pues bien he elaborado para mí algunas pautas a seguir y espero que os sirvan:
1.       Levantarse cada mañana con el firme propósito de no ver programas histéricos. Suben la presión arterial y dañan el cerebro.
2.       No leer el periódico a la hora del desayuno. Seguro que nos corta la digestión y nos pone de mal humor.
3.       Estar informados de lo que ocurre en el mundo pero con moderación. La política de este país nuestro resulta muy cutre y casposa.
Así pues, empaticemos con las cosas buenas y cotidianas que nos suceden….

La trastienda: CERRADO POR VACACIONES

¡FELIZ AGOSTO!

lunes, 15 de julio de 2013

Creencias

Era sábado y en vez de irme a la playa elegí las rebajas. ¡Qué locura de tentación! Y entre tanta gente me encontré con una amiga de facultad que hacía mil años que no sabíamos nada una de la otra. Nos pusimos al día y me comentó una noticia triste, el fallecimiento de una amiga. Como es creyente me dijo “ahora estará
con Dios en un lugar privilegiado”. Yo no soy creyente y siempre he pensado que cuando pierdes a un ser querido se queda en nuestros corazones y sólo ahí. Me hizo recordar que las personas necesitamos historias, creencias que nos permitan ir aguantando y que luego transmitimos de una generación a otra, independientemente sea creyente o agnóstico.
En cualquier caso no me gusta calificar a las personas por su ideología, religiosa o de cualquier otro tipo, marginando a los que no pertenecen al mismo grupo. Personalmente, cuando elijo a mis amigos/as no me baso en el lado ideológico en el que se sitúan sino que sean buena gente, acostumbradas a mirar fuera de sí mismas, más solidarias y atentas a las emociones ajenas. Así pues, yo ese día me sentía afortunada de estar con Mercedes compartiendo charla y libros.

domingo, 7 de julio de 2013

Trepa


Pienso en un personaje muy especial, incluso para los tiempos de hoy muy apropiado. Tiene pocas cualidades y muchos defectos, su gran ambición es subir en la escala social, no importa cómo lo consiga.
Mi trepa preferido.
Suele carecer de ética; perdón, si es que la tiene es la suya, las formas le traen sin cuidado y cómo conseguir sus propósitos también. Existen en todas las profesiones y en muchos ámbitos sociales.
¿Cómo se conoce a un trepa?
Se adjudica éxitos que no son suyos, siempre suele estar cerca de los poderosos con los que siempre es atento y complaciente para obtener beneficios. En él o ella nada es gratuito, todo está programado y nada queda a la improvisación, puede ser peligroso si tiene competencia o ve obstáculos en su camino hacia la mejora  de su estatus. Pero lo verdaderamente cruel del es que pisa a quien haga falta maltratando especialmente a los que considera de más baja categoría laboral o social.
Estoy segura que habrá gente a la que le importe un pito la existencia o no de este personaje pero también sé que más de uno o una se habrá sentido alguna vez manipulado o maltratado por un trepa.