sábado, 4 de noviembre de 2017

De nuevo aquí

Hola!!!
Antes que nada les diré que vuelvo al blog, pero también que no seguiré con la misma periodicidad, o quizás sí, me reclaman de otras tierras (como diría mi anónimo) y eso hace que no tenga la misma rutina que necesito para escribir en el blog.
He tomado decisiones que le han dado un giro a mi tiempo. Lo decidí por salud, por edad, porque además necesitaba un cierto orden en mis pensamientos, nuevos paisajes incluidos los mentales, volver a elegir libre de cualquier presión. No se piensen que todo es muy Doris Day, para nada, no fue fácil, inseguridad e incluso echaba de menos ciertas rutinas que tenía establecidas en mi día a día. Pero afortunadamente duró poco.
Como les comentaba, en esos giros me encontré con calles que había olvidado y siempre fueron muy gratificantes para mí. Hasta creo que he dejado mi actitud Felipe (personaje de Mafalda), ¡pero poco eh!, que no me quiero subir muy arriba, no me caiga.
Me he incorporado a viajes del IMSERSO en los que, por cierto, conoces gente especial. Vaya, que se lo pregunten a Míster D. y a la menda. ¿Verdad que sí, Brigi, Neme?
Volver a pasear los jueves por el mercadillo y encontrarte con gente de tu adolescencia, ahora pensionistas, mayores como yo, en su mayoría abuelas, le quito importancia al tema… lo sé envidia cochina. Se lo cuento a míster D. y él que es más pragmático me recuerda que mañana tenemos nueva ruta (me lleva frita con el senderismo). Les diré que, en la medida que pueda, elegiré mi tiempo, y en ese tiempo elegido está el club de lectura donde nos reunimos cada mes para entrar en el fondo de las letras del libro elegido y donde también descubrimos a los escritores. Además, al finalizar cada sesión nos adentramos en una gastronomía de copas y grandes manjares, casi siempre caseros.
Y no sé por qué razón sucedió un día sin más, empezó también el círculo la alborada, mujeres cincuentonas, sesentonas, abrimos un espacio para dialogar despacio por la simple  necesidad de descubrir el mundo de los porqués.
Nos vemos pronto, me voy, he quedado con una amiga, me sentaré, me pediré mi copa de vino blanco chardonnay y  dejaré el móvil en el fondo del bolso en modo avión.
P. D. Sr. Anónimo confió en que si encuentra a nuestro queridísimo desaparecido me avise.